A Hans no le gustaba casi nada el baloncesto. De vez en cuando lo enchufaba en la catódica, pero no le hacía demasiado caso, siempre tenía algún libro a medias o el internet delante. De todos modos desde que se instauró la TDT no aparecían grandes alternativas, cada día el invento le recordaba más a Springsteen, "56 channels and nothing on". Normalmente en algún momento del último cuarto el marcador estaba empatado,¿para que demonios jugaban los otros tres?
Era un deporte raro, los muy altos tenían una ventaja tremenda pero sus movimientos mongólicos les impedía sacar más rendimiento, los bajitos eran muy hábiles, encestaban bien y tal, pero su deficit de altura les cubría de oscuridad cuando afrontaban a los monstruos. Los negros al igual que los gigantes descordinados, también partían con ventaja, parecían más ágiles, saltaban más alto, eran más fibrosos y no se cansaban.
Hans había ido algunas veces al campo, siempre invitado claro, y le sorprendía que en vivo parecían aún peores que en la pantalla. ¿Pero como puede fallar eso, si está a dos metros y mide tres? Recordaba un partido al que le invitaron a palco privado, el espectáculo para Hans, más que en el parquet andaba en los canapes y las más deliciosas azafatas del catering.
Al Madrid aun lo aguantaba. En el descanso y los tiempos muertos salían las "cheerleaders", las contorsionistas inquietas llenaban sus fantasías recónditas, tan flexibles, tan sonrientes, tan solicitas, con esas falditas. En el Estudiantes, en vez de eso, salían una panda de pequeñajos sobreexcitados embozados en camisetas enormes que corrían desbocados de una canasta a otra intentando encestar y dandose unos trompazos tremendos entre ellos. Cuando no, un tipo elegido al azar en un sorteo del que Hans siempre se enteraba tarde intentaba, siempre sin conseguirlo, encestar una canasta desde el medio el campo. El speaker ladraba consolando y el desdichado se llevaba el aplauso de sus cuatro conocidos, el resto del mundo fluía indiferente por los vomitorios, mientras recogia una camiseta de consolación enterrando eternamente su único momento de gloria de su anodina vida. A cinco minutos del final empate, y se lo llevaba el que menos errores cometía en ese tiempo. ¿Porque no nos privaban de los otros treinta y cinco de juego, una hora y pico real, y nos ponían en su lugar a las cheerleaders? Suponía Hans que sería por justificar el precio de la entrada.
aventuras y desventuras de un superviviente en la jungla madrileña, germanofilo y amante de la belleza,...preferiblemente femenina.
domingo, 27 de marzo de 2011
jueves, 24 de marzo de 2011
Día para olvidar
Aquella voz no paraba de taladrarle, tenía timbre insoportable, como femenino, duro de escuchar más allá de 10 minutos, y el tipo no paró de rajar durante todo el torneo, intermitente, redundante, infatigable, como dopado de cafeina.No parecía ser un maestro, no era necesario ser muy ducho para darse cuenta de sus movimientos predecibles, pero aquella noche todo el mundo parecia ansioso de ofrecerle las fichas cuando él ligaba una buena mano, antes si quiera, que abriera la boca. Al acabar el evento, y quedar Hans anclado en la desesperante burbuja, le ofreció acercarle a casa. Era tardisimo y allí no había transporte.
Configuraron el GPS y se adentraron en el nudo del pavimento desconocido. Se hizo duro, tuvo que aguantar todas sus teorias, disparadas de forma vertiginosa, que confundían en su estado eufórico, ocasión con talento. Su discurso infinito, su tono poderoso y chirriante, solapaba la voz mecanica del GPS, y de tanto saltarse salidas y "recalcular rutas" el trayecto se hizo más que interminable. Cuando le dejó, por fin, al lado de su casa, lo vio marchar con su peinado de pajaro carpintero, los vaqueros pitillos exageraban aun más sus andares extraños de largas piernas escualidas, moviendo los labios. Hans quedo convencido de que seguiría hablando consigo mismo durante horas.
Puff menuda noche, aquel desastre a fin de més le condenaba a afrontar sin blanca el fin de semana, puñetera burbuja, asquerosos riverazos, dichosos colores, tendría que volver al ajedrez y jugarse los cafés con los viejos del café comercial, si demandaba algo de adrenalina y competición. !Dios, necesitaba un trago!, pero a esa hora estaba todo cerrado,daba igual porque tampoco tenía un chavo. Con lo cual sacó la petaca de la guantera y le dió un buen tiento, Que arido el whisky caliente y abrasador en aquella noche calida!, miro la petaca y le dio otro golpe que la dejaba seca. !Que reconfortante la garganta ardiendo!, !que bien se sentía!--- ignoraba el pobre, que al pasar la curva, le esperaba un inopinado e inaudito control de alcoholemía.
Configuraron el GPS y se adentraron en el nudo del pavimento desconocido. Se hizo duro, tuvo que aguantar todas sus teorias, disparadas de forma vertiginosa, que confundían en su estado eufórico, ocasión con talento. Su discurso infinito, su tono poderoso y chirriante, solapaba la voz mecanica del GPS, y de tanto saltarse salidas y "recalcular rutas" el trayecto se hizo más que interminable. Cuando le dejó, por fin, al lado de su casa, lo vio marchar con su peinado de pajaro carpintero, los vaqueros pitillos exageraban aun más sus andares extraños de largas piernas escualidas, moviendo los labios. Hans quedo convencido de que seguiría hablando consigo mismo durante horas.
Puff menuda noche, aquel desastre a fin de més le condenaba a afrontar sin blanca el fin de semana, puñetera burbuja, asquerosos riverazos, dichosos colores, tendría que volver al ajedrez y jugarse los cafés con los viejos del café comercial, si demandaba algo de adrenalina y competición. !Dios, necesitaba un trago!, pero a esa hora estaba todo cerrado,daba igual porque tampoco tenía un chavo. Con lo cual sacó la petaca de la guantera y le dió un buen tiento, Que arido el whisky caliente y abrasador en aquella noche calida!, miro la petaca y le dio otro golpe que la dejaba seca. !Que reconfortante la garganta ardiendo!, !que bien se sentía!--- ignoraba el pobre, que al pasar la curva, le esperaba un inopinado e inaudito control de alcoholemía.
domingo, 20 de marzo de 2011
Pasiones injustificadas
Había conseguido un par de invitaciones, tan cotizadas como escasas, para el derby, cien mil siglos en el club te otorgaban algunos privilegios. Total que invitó a su retoño y a su amigo Muralla, uno de los pocos que le quedaban localizables de su etapa moza.
Esta vez se palpaba, tras siglos, la victoria. Las banderas escoltaban la entrada, las trompetas rasgaban el silencio, el olor a jamón salia de las mochilas, el Manzanares detenido inquieto aguardaba el feliz desenlace.
Los bárbaros blancos llegaban de domesticar unos anodinos leones franceses en esa competición de galones a la que los atléticos nunca clasificaban.
Mientras tanto, iba a escribir, los gladiadores, pero la figura del circo a la que más me recuerdan sonaria ofensiva, digamos simplemente los jugadores rojiblancos, afilaban sus instintos.
Escaso duró la ilusión, por lo de ilusos, del sufrido respetable, un trallazo blanco se estampaba en las mallas en el minuto 11. Un segundo golpe, un poco más allá obligaba de nuevo a postergar los sueños.
Con el amigo hablando en clave, para que el retoño no se entere demasiado pronto de ciertas cosas, desmenuzaban derrotistas las causas de la debacle.
Demonios, él había visto salir derrotado al Madrid del Calderón, ¿cuando fué? a la cabeza le vino la manida frase de periodistas: "ni los más viejos del lugar recuerdan..", Cáspitas, de repente los años le cayeron encima como una losa, miró alrededor, veinteañeros entusiastas inundando las penas en calimocho, sí eran mucho más jovenes, incluso el resto, en su mayoría eran jovenes, terriblemente más jóvenes.
Dios! tal vez fuese el más viejo de todos, tan antiguo como el escudo, la primera grada, Sabina o Cerezo. Acarició al pequeño, constatación de su caracter vetusto y añejo, aquel mamoncete no parecia muy apesadumbrado por la derrota, incluso, a veces, sonreía, coño, ¿no le habría salido blanco?, eso si que lo mandaría a la tumba, quizás el nene, con su camiseta, bufanda y guantes del equipo, no se lo quería decir, por no disgustarle, pero desde el divorcio ya no podía vigilarle tanto y en el cole hay tan malas influencias.
- Luisito (en honor al sabio de Hortaleza, rojiblanco de pró, y no a su abuelo materno, como su ex-mujer pensaba) hijo, tu no serás merengue ¿verdad?
Y el niño como enfadado, como el que tiene que repetir las cosas mil veces- que no papá que nó!- Madrid, caca.
- Eso esta bien hijo, Madrid caca, !!cacá!!.
Hay cierto aspectos de la educación de los hijos, que no se pueden de ningún modo descuidar, ni delegar en terceros.
Mientras su amigo le empezó a relatar entre palabras tan clave que incluso a él le costaba seguirle su affaire con la vecina casada del quinto. Afuera el rio, ofuscado, volvió a fluir embistiendo cual loco los margenes del cauce cementado. Al despedirse, vislumbró en el palco las impecablemente peinadas sienes plateadas de Cerezo, no, menos mal, seguro que Cerezo, era mayor, al menos un poco más mayor que él.
Esta vez se palpaba, tras siglos, la victoria. Las banderas escoltaban la entrada, las trompetas rasgaban el silencio, el olor a jamón salia de las mochilas, el Manzanares detenido inquieto aguardaba el feliz desenlace.
Los bárbaros blancos llegaban de domesticar unos anodinos leones franceses en esa competición de galones a la que los atléticos nunca clasificaban.
Mientras tanto, iba a escribir, los gladiadores, pero la figura del circo a la que más me recuerdan sonaria ofensiva, digamos simplemente los jugadores rojiblancos, afilaban sus instintos.
Escaso duró la ilusión, por lo de ilusos, del sufrido respetable, un trallazo blanco se estampaba en las mallas en el minuto 11. Un segundo golpe, un poco más allá obligaba de nuevo a postergar los sueños.
Con el amigo hablando en clave, para que el retoño no se entere demasiado pronto de ciertas cosas, desmenuzaban derrotistas las causas de la debacle.
Demonios, él había visto salir derrotado al Madrid del Calderón, ¿cuando fué? a la cabeza le vino la manida frase de periodistas: "ni los más viejos del lugar recuerdan..", Cáspitas, de repente los años le cayeron encima como una losa, miró alrededor, veinteañeros entusiastas inundando las penas en calimocho, sí eran mucho más jovenes, incluso el resto, en su mayoría eran jovenes, terriblemente más jóvenes.
Dios! tal vez fuese el más viejo de todos, tan antiguo como el escudo, la primera grada, Sabina o Cerezo. Acarició al pequeño, constatación de su caracter vetusto y añejo, aquel mamoncete no parecia muy apesadumbrado por la derrota, incluso, a veces, sonreía, coño, ¿no le habría salido blanco?, eso si que lo mandaría a la tumba, quizás el nene, con su camiseta, bufanda y guantes del equipo, no se lo quería decir, por no disgustarle, pero desde el divorcio ya no podía vigilarle tanto y en el cole hay tan malas influencias.
- Luisito (en honor al sabio de Hortaleza, rojiblanco de pró, y no a su abuelo materno, como su ex-mujer pensaba) hijo, tu no serás merengue ¿verdad?
Y el niño como enfadado, como el que tiene que repetir las cosas mil veces- que no papá que nó!- Madrid, caca.
- Eso esta bien hijo, Madrid caca, !!cacá!!.
Hay cierto aspectos de la educación de los hijos, que no se pueden de ningún modo descuidar, ni delegar en terceros.
Mientras su amigo le empezó a relatar entre palabras tan clave que incluso a él le costaba seguirle su affaire con la vecina casada del quinto. Afuera el rio, ofuscado, volvió a fluir embistiendo cual loco los margenes del cauce cementado. Al despedirse, vislumbró en el palco las impecablemente peinadas sienes plateadas de Cerezo, no, menos mal, seguro que Cerezo, era mayor, al menos un poco más mayor que él.
sábado, 12 de marzo de 2011
Messina, valiente y honrado
Tuvo que llegar un transalpino a recordarnos el sano habito de la dimisión. Si piensas que tu aportación al proyecto no será fructifera o puede convertirse en perjudicial lo más honesto es renunciar al cargo, aunque eso te haga perder una posición y sueldo acomodados.
Que poco acostumbrados estamos a gestos honrados en un pais en el que empezando por su presidente habría muchisimos candidatos a secundar al catanio. De los entrenadores, el último que recuerdo, aunque mi memoria no es plausible, fue Camacho, y al mismo Florentino que tiene que andar desconcertado, un tipo triunfador en todas las lides que el exito en dos secciones se le resista a pesar de tanto esfuerzo, ..económico.
El balance de Ettore no fue bueno. Lo venía mascando, ya lo intentó, volvió se volcó. En año y pico de cuando llegó solo quedaban dos jugadores, Llul y Reyes, cambió sucesivamente al resto de plantilla, hubo muchos que llegaron y se fueron sin que nadie se percatara Hansen, Kaukenas.., estrellas que llegaron para fundirse Jaric, Velakovic, Garbajosa, otras que se fagocitan incomprensiblemente en supuesto periodo de crecimiento Rodriguez, Tomic, la lista de despropositos es tan desmesurada que descentra a cualquiera. si a eso le sumamos 0 titulos camino d otro añito en blanco, la cosa pinta bastos.
Con todo lo que le ha llovido al mejor entrenador del mundo, le colmó el vaso, según declaró, una entrevista inoportuna a Reyes en la que este mostraba su impotencia y desesperación y un partido intrascendente ante el Siena en el que el equipo se dejó vagar.
Se quejaba de la carencía que le sobra a Mourinho, un Valdano especifico para el basket, que enlace banquillo y directiva, me pregunto que rol juega Herreros en ese organigrama. Extendiendo la pregunta, que pintan Valdano, Butragueño, Pardeza, Zidane? Hacen algo? Extraña mania de rodearse de asesores de renombre, cartera agradecida y tarea nula, como si fuesen análogos a los valiosos, supongo, consejeros de ACS. A veces imitar modelos en ambitos dispares conduce al fracaso, en el Madrid florentiniano todo suena a chachara de Papuchi, es algo raro, raro, raro... En cuanto al gran Messina, tio, tu no has fracasado, al menos lo intentaste.
Que poco acostumbrados estamos a gestos honrados en un pais en el que empezando por su presidente habría muchisimos candidatos a secundar al catanio. De los entrenadores, el último que recuerdo, aunque mi memoria no es plausible, fue Camacho, y al mismo Florentino que tiene que andar desconcertado, un tipo triunfador en todas las lides que el exito en dos secciones se le resista a pesar de tanto esfuerzo, ..económico.
El balance de Ettore no fue bueno. Lo venía mascando, ya lo intentó, volvió se volcó. En año y pico de cuando llegó solo quedaban dos jugadores, Llul y Reyes, cambió sucesivamente al resto de plantilla, hubo muchos que llegaron y se fueron sin que nadie se percatara Hansen, Kaukenas.., estrellas que llegaron para fundirse Jaric, Velakovic, Garbajosa, otras que se fagocitan incomprensiblemente en supuesto periodo de crecimiento Rodriguez, Tomic, la lista de despropositos es tan desmesurada que descentra a cualquiera. si a eso le sumamos 0 titulos camino d otro añito en blanco, la cosa pinta bastos.
Con todo lo que le ha llovido al mejor entrenador del mundo, le colmó el vaso, según declaró, una entrevista inoportuna a Reyes en la que este mostraba su impotencia y desesperación y un partido intrascendente ante el Siena en el que el equipo se dejó vagar.
Se quejaba de la carencía que le sobra a Mourinho, un Valdano especifico para el basket, que enlace banquillo y directiva, me pregunto que rol juega Herreros en ese organigrama. Extendiendo la pregunta, que pintan Valdano, Butragueño, Pardeza, Zidane? Hacen algo? Extraña mania de rodearse de asesores de renombre, cartera agradecida y tarea nula, como si fuesen análogos a los valiosos, supongo, consejeros de ACS. A veces imitar modelos en ambitos dispares conduce al fracaso, en el Madrid florentiniano todo suena a chachara de Papuchi, es algo raro, raro, raro... En cuanto al gran Messina, tio, tu no has fracasado, al menos lo intentaste.
viernes, 11 de marzo de 2011
Sieben master gewessen
Al pasar por la calle que transito a diario, eché de menos a la zapateria que ha pasado a ser un todo a cien, ni m di cuenta de cuando liquidaron, si es q lo hicieron, traspasaron o reformaron, a veces camino con efecto tunel, sin percatarme de lo que ocurre alrededor.
Observo la calle en perspectiva y sigue siendo la misma, no ha cambiado mucho. La calle me parece una metáfora de la ciudad, que se dibuja, se intenta transformar sin conseguirlo y que almacena un fuerte olor a alcanfor, ya casi pestuzo, que anestesia y adormece. Siguen siendo las mismas vias, hoy con carril bus, que va y viene, medio petonalizadas, cambiadas de sentido, pero con un toque eterno e imperecedero, con identicos peatones de decadas, exentas de sorpresas o alegrías. Mi manga calada me delató que llevaba un rato lloviendo, no me había percatado
Observo la calle en perspectiva y sigue siendo la misma, no ha cambiado mucho. La calle me parece una metáfora de la ciudad, que se dibuja, se intenta transformar sin conseguirlo y que almacena un fuerte olor a alcanfor, ya casi pestuzo, que anestesia y adormece. Siguen siendo las mismas vias, hoy con carril bus, que va y viene, medio petonalizadas, cambiadas de sentido, pero con un toque eterno e imperecedero, con identicos peatones de decadas, exentas de sorpresas o alegrías. Mi manga calada me delató que llevaba un rato lloviendo, no me había percatado
PD: Recomendaciones la saga de Carvallo, en la que me adentre hace un par de títulos. Está bien, pero algunas veces requiere de lectura rápida o descuidada, para no mandar la obra de vuelta a los anaqueles del olvido
Para los mac-users, y que gustan de oir de emisoras de cualquier lugar del globo, radium.app, gratuito, ligero y muy manejable.
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